ACERCA DE NAGASAKI

La prefectura de Nagasaki está localizada en el sudoeste de Japón. Rodeada por mar y montañas, sus ciudades e islas son bendecidas por la naturaleza y son ricas en historia, tradición y cultura. Las plantas florecen durante todo el año, y uno puede disfrutar de la gastronomía local que se abastece de las generosas montañas y mar. Siendo un puente entre Japón y el resto del mundo gracias a su floreciente puerto desde los viejos tiempos, la cultura de Nagasaki es también única en su harmoniosa mezcla entre Oriente y Occidente, como se evidencia en su arquitectura, lenguaje, comida y muchos de los eventos celebrados anualmente.

¿Cómo era la naturaleza en el antiguo Japón? ¿Cómo ha evolucionado la cultura japonesa tradicional hacia una cultura de modernidad? ¿Cómo se repuso Japón de la tragedia? Usted podrá encontrar todas las respuestas en Nagasaki. Todos estos rasgos notables impresionarán e inspirarán a todo visitante.

HISTORIA

Estratégicamente localizado en el punto más occidental de Japón, el papel más importante de Nagasaki, históricamente hablando, fue el de servir de puente entre Japón y el mundo. Los barcos provenientes de Europa y Asia que navegaban cerca paraban en el puerto de Nagasaki, trayendo con ellos un amplio conjunto de conocimientos y cultura que fue rápidamente adoptada por su gente. Luego, estos conocimientos occidentales se propagaron a otras partes de Japón desde Nagasaki.

Los socios comerciales más notables de Nagasaki fueron los chinos, los portugueses y los holandeses. Fue a través de los primeros misioneros portugueses que pusieron el pie en Nagasaki que el cristianismo fue introducido en Japón. La influencia extranjera creciente, sin embargo, generó el Sakoku (1641-1854), un período de dos largos siglos de aislamiento nacional, donde todo tipo de comercio con países extranjeros fue prohibido. Nagasaki permaneció excepcionalmente el lugar donde se permitió el contacto con buques extranjeros y esto sirvió como única entrada a Japón desde Occidente.

Durante el Sakoku se dio uno de los acontecimientos más trágicos en la historia de Nagasaki. En 1597, veintiséis católicos fueron ejecutados en el monte Nishizaka en una tentativa por aplastar el cristianismo en la región. Los católicos de Japón fueron severamente perseguidos y obligados a renunciar su fe. Muchos de ellos siguieron dedicándose fielmente al cristianismo, escondiendo su creencias y poniendo en riesgo sus vidas. Más de dos siglos pasaron antes de que Japón saliera de su aislamiento, y antes de que los primeros cristianos salieran del ocultamiento.

Con el fin del Sakoku, Nagasaki prosperó de nuevo como la única ciudad en posesión de la infraestructura capaz de apoyar el comercio exterior. Fue en ese momento en 1859, en que Thomas Glover, un comerciante escocés, vino a Nagasaki, introduciendo en Japón los avances en la construcción naval, la industria minera del carbón, y otras industrias modernas. Su trabajo en Nagasaki contribuyó enormemente a la expansión de la Revolución Industrial Meiji a todas partes de Japón, y hoy, se pueden ver las reliquias de ese período, siendo las más notables los sitios de Patrimonio de la Humanidad de Hashima, (Gunkanjima, Isla de Acorazado) y el astillero de Nagasaki de Mitsubishi.

Esta prosperidad se detuvo otra vez cuando el 9 de agosto de 1945 la bomba atómica arrojada devastó la ciudad. En la medida que la ciudad fue juntando sus pedazos, y la gente reconstruyó sus vidas, el horror experimentado por la ciudad le surtió una nueva ola de determinación. Hoy, Nagasaki se esfuerza por promover en el mundo la importancia de la Paz y es una defensora firme del desarme nuclear.

RELACIÓN ENTRE ESPAÑA Y NAGASAKI

La relación entre España y Nagasaki comienza en 1550, en la era de los descubrimientos, cuando San Francisco Javier predica el cristianismo en Hirado. Las relaciones comerciales con Portugal y España se incrementaron y Nagasaki floreció como un lugar de ferviente cristianismo.

Fruto de la predicación del cristianismo, la Embajada Tensho, fue una embajada de jóvenes cristianos japoneses que organizó la Compañía de Jesús y zarpó del puerto de Nagasaki en 1582 rumbo a Europa donde causó la admiración de las gentes. En 1584, de camino a Roma, fueron recibidos en audiencia por Felipe II, el más poderoso monarca de la época, y tuvieron el honor de asistir como invitados a la ceremonia de juramento del Príncipe.

Mientras tanto, el control del cristianismo por los gobernantes de Japón se hacía cada vez más severo. Veintiséis misioneros y creyentes, detenidos en Osaka y Kioto fueron llevados hasta un lugar de Nagasaki llamado Nishizaka, donde fueron martirizados el día cinco de febrero de 1597. Entre ellos se encontraban tres sacerdotes y dos frailes españoles de la orden franciscana. La noticia del martirio de estos cristianos, que no abandonaron su Fe en el momento de la muerte, llegó hasta Europa. En 1862 fueron canonizados y son conocidos como «Los veintiséis mártires del Japón».

Luis Sotelo, misionero franciscano nacido en Sevilla, llegó a Japón en 1603. Predicó principalmente en la región de Tohoku. En 1613, con ocasión del envío por parte de las autoridades de Tohoku de una embajada a México y Europa, ejerció también como embajador (Embajada a Europa de la era Keichou). Posteriormente, en 1622, durante la prohibición del cristianismo, entró clandestinamente en el país para predicar en Nagasaki donde fue detenido para ser ejecutado en Oomura en 1624.

Entre 1633 y 1637, en la época de la prohibición del cristianismo, cuando la opresión contra los cristianos se volvió extremadamente dura, dieciséis personas murieron martirizadas en Nagasaki, las cuales fueron canonizadas en 1987 y son conocidas como «Los dieciséis mártires de Nagasaki (Santo Tomás Nishi y quince compañeros mártires)». Entre ellos se encontraban cuatro españoles.

En 1949, inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, cuando aún quedaban las huellas de la explosión atómica de Nagasaki, se celebró la «Conmemoración de los 400 años de la llegada de San Francisco Javier a Japón». La reliquia del brazo de San Francisco Javier llegó con un enviado especial del Papa y también acudieron a Nagasaki visitantes de todo el mundo. Sobre las ruinas de la Catedral de Urakami (Urakami Tenshudo), destruida por la bomba atómica, se celebró una misa al aire libre que fue un gesto de consolación para los supervivientes.

En 1962, para celebrar el centenario de la canonización, se construyeron, en esta tierra de mártires que es Nishizaka de Nagasaki, un museo y una estatua conmemorativos de los veintiséis mártires de Nagasaki y la Iglesia de San Felipe, o Templo Conmemorativo de los veintiséis mártires del Japón. En el Museo Conmemorativo se expone material de incalculable valor que relata la historia del cristianismo en Japón iniciada por San Francisco Javier. Material recopilado, entre otros, por el sacerdote español Diego Pacheco, primer director del Museo (y quien luego se naturalizaría japonés con el nombre de Ryogo Yuki).

En el campo de las artes, el señor Yakichirou Suma, renombrado coleccionista de arte y ministro extraordinario y plenipotenciario ante España entre los años 1940 y 1945, donó su colección de arte español a la prefectura de Nagasaki. Hoy en día, esta colección de arte español es la mejor de Oriente y forma parte de la exposición permanente del Museo de Bellas Artes de la Prefectura de Nagasaki.

TRABAJOS LITERARIOS Y MEDIOS RELACIONADOS CON NAGASAKI

Madama Butterfly (1901-03, ópera)

Madama Butterfly (1901-03, ópera)

Madama Butterfly es la historia de una joven geisha que se casó con un oficial naval americano cuando él fue apostado en Nagasaki. La novela original de John Luther Long fue influenciada por Madame Chrysanthème que también tuvo lugar en Nagasaki. Fue adaptada al teatro por David Belasco y a la ópera por Giacomo Puccini.

Silencio (2016, película)

Silencio (2016, película)

Basado en una novela de Shusaku Endo y dirigida por Martin Scorsese, es un drama histórico que transcurre en Nagasaki durante el período de persecución del cristianismo en el siglo XVII.
Averigüe más sobre la película aquí (EN).

Operación Skyfall (2012)

Operación Skyfall (2012, película)

Hashima (Gunkanjima, “isla Acorazado”) en Nagasaki fue el modelo para la Ciudad Muerta en esta película de James Bond.

Rapsodia en Agosto (1991, película) 

Rapsodia en Agosto (1991, película) 

Dirigida por Akira Kurosawa, un maestro del cine japonés, y protagonizada por Richard Gere, esta historia se concentra en la vida de una abuela que sobrevivió el bombardeo atómico, y sus cuatro nietos que la visitaron durante el verano.

El Último Samurái (2003, película)

El Último Samurái (2003, película)

En esta película aparece una toma de la puesta de sol en Kujukushima (99 islas) de Sasebo que es un símbolo de la belleza de la costa de Japón.